Saturday, September 12, 2009

Cat Power en Chile

Escribí este comentario poco tiempo después del concierto que dio Cat Power en Chile. Pensé que no iba a escribir sobre ella, a pesar de las ganas que tuve. Luego me llamaron de la RS para que hiciera el comentario rápidamente y, claro, me di cuenta de que tenía algunas cosas que decir.
Después leí otras reseñas y encontré que la mejor fue, por lejos, la de David Ponce. En otras vi decían que el concierto había estado fome (¿ah?) y otras cosas de ese estilo.
En fin, acá les dejo la reseña que salió en la Rolling Stone de agosto.
Posdata 1: Espero seguir actualizando esto más seguido.
Posdata 2: Se viene la próxima semana la actualización de 60watts y, ojo, que viene una sorpresa, donde hay involucrado palabras como Bolaño, cuento, inédito, casi, y cosas así.
Posdata 3: Está casi lista Camanchaca. Se viene para la FILSA. Cuando sepa fecha exacta, avisaré.


Foto: potq.cl

Un angelito desgarrado

Eran algunas palabras en español. No muchas, por momentos casi ininteligibles, pero salían de la voz de Cat Power mientras cantaba “Angelitos negros”, luego de una hora de concierto, en un Teatro Caupolicán en completo silencio, conmovido. Sí, mientras Cat Power cerraba la primera parte del recital con el bolero que convirtiera en éxito el mexicano Javier Solís, uno sentía que cada palabra que salía de la voz de Chan Marshall, a.k.a Cat Power, era una bomba llena de sensaciones melancólicas y dolorosamente bellas que explotó en ese momento, cuando entendimos que éste era un concierto de aquellos: el silencio de Cat Power y la ovación para cerrar la primera parte.
Luego vendrían 4 canciones más, pero probablemente ya nada sería lo mismo. El desgarro en la interpretación de “Angelitos negros” iba a ser inalcanzable. Aunque claro, antes de llegar a eso hubo que recorrer un camino que comenzó con “Don’t explain”, para luego continuar el viaje con temas, sobre todo, de sus dos últimos discos: “The Greatest” (2006) y “Jukebox” (2008). Así, entre canciones propias y covers que sonaban como canciones propias (algo en lo que Cat Power es experta), escuchamos, entre otros, a Janis Joplin, Joni Mitchell y James Brown con “Lost Someone”, en una versión donde recordamos que Cat Power dejó de ser, hace un buen tiempo, una exclusiva exponente del folk norteamericano, con un pasado grunge, convirtiéndose en una de las voces más notables de la escena independiente estadounidense, cercana al blues y al soul. Así lo dejó en claro “Lost Someone”, mientras la voz de Cat Power recordaba a Nina Simone en la intensidad de su interpretación, y por esos lentos movimientos en el escenario, cuando se movía hacia un lado y dejaba que el público apreciara la potencia de la Dirty Delta Blues Band, esos músicos que ayudaban a que cada tema pareciera una nueva versión de una nueva versión.
Cat Power, probablemente una de las discípulas más aventajadas de Bob Dylan, hacía gala de ese poder camaleónico en cada tema, llegando a hacer casi irreconocible “Satisfaction”, de los Rolling Stone, como también los propios, donde brillaron “Metal Heart”, “The Greatest” y “I don’t blame you”, con el que cerró el concierto, para luego despedirse del público lanzando rosas rojas y los papeles en los que tenía anotada las canciones.
Pero volvamos: probablemente el concierto se terminó antes, cuando Cat Power cantaba en un español casi ininteligible, cuando el desgarro llegaba a su máxima expresión y la palabra angelitos se convertía en un susurro que fue capaz de hacer olvidar ese pasado grunge, esos temas que no tocó (“New York, New York”, “Maybe Not”, “I found a reason”) y la lluvía que caía afuera del Caupolicán.


Monday, July 20, 2009

La Broma Infinita de Zambra

1)Con Antonio Díaz somos ociosos, muy ociosos, tan ociosos que decidimos leer en estas vacaciones de invierno La Broma Infinita y hacernos un blog para comentarla.
Invierno Infinito. Así se llama. Será como un diario de lecturas compartido. Sí, somos ñoños y ociosos, ¿y qué?

2)Hablando de blogs, el que ha retornado, en gloria y majestad, al formato blogs es Alejandro Zambra: Sin Literatura. La gracia del asunto, es que el autor de Bonsái está actualizando todos los lunes, y no sólo uno, !sino que dos textos por semana! Así que hay que estar atentos, porque está subiendo sus columnas de La Tercera, pero además rescatando textos ya publicados en un sin fin de revistas. Recomiendo, especialmente, el texto sobre El desierto y su semilla, de Barón Biza, una novela de aquellas.

Saturday, June 27, 2009

El parque de los juegos

El Blog estaba escrito por un tal Ricardo. No tenía datos, ni links, ni correo electrónico. Sólo su nombre y una novela, por entregas, que la protagonizaban un tal Matías Leiva y una Mariana Torres. Una historia estúpida, ambientada a fines del siglo XIX, en Francia. Algo así como una novela de Balzac, llena de descripciones del París de entonces, y la historia de un amor imposible de unos latinoamericanos, hijos de la aristocracia, que habían arrancado hacia la capital francesa. La historia de ellos dos yendo a teatros, leyendo juntos, caminando al borde del Sena. Un cliché eterno que sólo se quebraba cuando aparecían unos extraterrestres y los abducían. Aquí la novela abandonaba toda la siutiquería, para convertirse en un relato violento y cibernético, en el que los protagonistas eran torturados por estos extraterrestres y luego crucificados, pero antes de morir volvían a ser abducidos y terminaban viviendo en el planeta Midor, en una lejana galaxia. Un planeta que les pertenecía sólo a ellos.

Thursday, June 04, 2009

John Cheever

He olvidado cómo se escribe un cuento.
Así empezaba, si mi memoria no falla, el cuento de un amigo que tenía 18 años. Era raro pensar que a los 18 años ya se le había olvidado cómo se escribe un cuento. Ahora también es raro pensarlo. Digo, ahora, cuando yo creo que también olvidé cómo se escribe un cuento. O probablemente nunca lo supe.
Sé que cuando comencé a escribir, siempre quise que fueran novelas. Terminé escribiendo cuentos porque necesitaba ver algo concreto a corto plazo. Pero siempre estuvo en mi mente lo de las novelas. Incluso pensaba que eran superior al cuento, que una novela te podía cambiar la vida y un cuento no. Todo esto hasta que leí La geometría del amor y las cosas cambiaron. Me dieron ganas de ser cuentista; de hecho, escribí un par de cuentos, pero finalmente la idea de la novela ganó.
Ya no pienso que uno sea superior al otro. A veces creo que escribir un cuento es más difícil que escribir una novela. Pero sólo eso. Hace tiempo que no escribo cuentos, aunque espero volver a hacerlo. Aunque quiero volver al tema de Cheever. De sus cuentos. De su Diarios.

Hay algo en sus relatos que me parece superior. Superior a los de Carver y a los de Hemingway. Es molestoso hacer comparaciones, pero a ratos es inevitable.
Tengo amigos que prefieren a los 2 que acabo de citar. Yo me quedo con Cheever. Hay algo luminoso en sus relatos, hay un giro en su escritura que me parece importante. No opta por el minimalismo puro, no opta por las frases breves y secas. Hay algo poético en su escritura que me hace admirarlo más. Hay imágenes que entre los cuentistas gringos sólo él ha retratado. Son imágenes que a veces tienen que ver con el surrealismo más que con otra cosa. Sus enumeraciones tienen eso. Y en sus Diarios se logra ver con mayor fuerza. Creo que fue Updike el que dijo que eran un gran poema, que no eran diarios, sino que un gran poema escrito en prosa.
Me quedo con eso, con sus cuentos, con el final de Falconer, que si hubiese sido un cuento largo habría estado al nivel de lo mejor de Cheever. Pero es importante el gesto. Esa necesidad Cheeveriana de escribir una novela. Ahí hay algo que meparece importante: a pesar de saber que era un gran cuentista, nunca se cansó de buscar esa novela que tanto quiso escribir. Es cierto, a veces es bueno aceptar las propias limitaciones y estar conciente de las cualidades, pero me parece mediocre no intentarlo. Ahí está el gesto y el riesgo, si quieren verlo así.

Escribir cosas imposibles, pero honestas. ¡Qué horrible palabra!, pero no sé cuál podría decir mejor lo que quiero decir.
Todo esto para contar que me gustaría escribir un cuento, pero que no lo hago hace meses.
Mentira: todo esto para transcribir 2 pasajes de los Diarios que me parecen notables.
Acá van:
"No disimular nada ni ocultar nada, escribir sobre las cosas más cercanas a nuestro dolor, a nuestra felicidad; escribir sobre mi torpeza sexual, el sufrimiento de Tántalo, la magnitud de mi desaliento creo entreverlo en sueños, mi desesperación. Escribir sobre los necios, sufrimiento de la angustia, la renovación de nuestras fuerzas cuando aquellos pasan; escribir sobre la penosa búsqueda del yo, amenazado por un extraño en correos, un rostro apenas entrevisto en la ventanilla de un tren; escribi sobre los continentes y las poblaciones de nuestros sueños. Sobre el amor y la muerte, el bien y el mal, el fin del mundo".

"Ayer me soltaron de la clínica de rehabilitación para alcohólicos. Pasar de la borrachera total a la sobriedad total es un cambio violento y desgarrador. Este momento, esta hora, es la suma del pasado no inmutable y la necesidad del futuro. No sé dónde empezó; tal vez pueda revivir este año dieciocho veces sin dominarlo. Diría que comenzó con la pantomima del otro lado del río y sigue esta mañana con un saludo seco, un vaso de zumo de naranja y un poco de café frío. En la casa, que contienen a dos personas, reina el silencio. Parece que mi salvación se encuentra sobre todo en la risa. En la risa y el trabajo. El alcohol cumplía una función incalculable. Creo que he perdido algunos originales. Aseguro que sólo me preocupa la posibilidad de que caigan en manos ajenas. No puedo asimilar la verguenza de haber perdido las amarras a causa del alcohol. Esta mañana me parece que he perdido diez kilos y veinticinco años. Una cosa es la vieja pereza que justificaba con la edad. Si quieres quitaré los postigos, pero mañana. Como. Tomo diecisiete tazas de café negro. Ya que digo que esto es un medio de comunicación, debo demostrarlo. ¿Qué tengo? El escudo, el alcohol; pero al cabo de un siglo, negro como el basalto en bruto, el ónice, la antracita. La representación de libertad y la justicia. La noche de los gatos. La visita, todavía incomprensible. Pienso en el O'Hara cuarentón que dejó esa mierda y pudo segur trabajando. Ha sido prácticamente el único.
He sufrido un cambio violento, pero nada más parece haber cambiado. En busca del beso de buenas noches, la única piel que encuentro es la de un codo. Los perros no despiertan antes del amanecer, y cuando pregunto qué puedo hacer, recibo una respuesta destemplada. Últimamente no disfruta cuando se acuesta conmigo. Soy el rey de la montaña, pero parece que nadie lo sabe. Puedes escribir sobre la partida de los invitados.
Día núm. 2. Todavía estoy muy nervioso, pero me parece que no tomaré Valium. Trataré de escribir sobre la libertad. Hay tres ocasiones de peligro. Una es la euforia de trabajar a tope; otra es la euforia del alcohol, cuando creo caminar entre las estrellas; y otra la euforia de la sobriedad total, cuando creo dominar el tiempo. El puente del lenguaje, metáforas, anécdotas e imaginación que construyo todas las mañanas para cruzar las incongruencias de mi vida parece, en verdad, muy frágil".

Tuesday, April 28, 2009

Idea Vilariño

Se murió Idea.
"Poemas de amor" es un libro de aquellos.
Escribí hace tiempo en el blog.

Se murió Idea.

Sunday, April 26, 2009

60watts.net

Ahora sí.
Después de meses de espera, el proyecto está listo:

REVISTA 60 WATTS.

Libros, música, películas, crónicas, traducciones, creación, entrevistas.

En este número textos sobre: Torres Leiva, Baradit, Radiohead, Levrero, Junot Díaz, Gondry, Diego Peralta y otros.

REVISTA 60 WATTS.

Buen viaje y que las ampolletas de 60watts iluminen su lectura.

Thursday, April 23, 2009

60 watts

EN UNAS HORAS... 60 WATTS: LIBROS/PELÍCULAS/MÚSICA/
CREACIONES/TRADUCCIONES/